¿Qué es un Modelo de Naciones Unidas?

Literariamente es el realismo mágico que hubiera escrito Vargas Llosa, porque entras en la sala y de repente te apartas de tu nombre y pasas a ser Delegada en Naciones Unidas. Es una cosa muy extraña porque el amigo de toda la vida tiene que llamarle a uno Delegado (¡Qué delegado! ¡Fernan! ¡Me llamo Fernan!, dije yo la primera vez), entonces se produce ahí una situación mágica en la que pasas a ser un persona institucional. Por eso lo hubiera escrito Vargas Llosa, que va siempre tan bien vestido, ya me entienden. Así que, eso, de repente, eres Delegado o Delegada en un Comité de Naciones Unidas.

Espera, espera… ¿Qué son las Naciones Unidas? ¡Es más! ¿Y un comité de Naciones Unidas? Te lo explico: Tras un lío tremendo que no parecía ni siquiera humano, Woodrow Wilson dijo que aquello era un sindiós y que no podía volver a suceder, por lo que escribió los catorce puntos de Wilson (claro, si los escribió él, no iban a ser los catorce puntos de Gryffindoor) que hicieron dos cosas a posteriori: el pensamiento liberal en las Relaciones Internacionales del S. XX y la Sociedad de Naciones. Por cierto, si Wilson no os suena por su obra política quizá os suene porque en el capítulo de los Simpsons “Bart, el amante”, en el que Bart le escribe correspondencia amorosa a Edna bajo el nombre de Woodrow, ese Woodrow no es otro que Woodrow Wilson, ¿O no os acordáis de que coge nombre y foto del vigésimo octavo Presidente de los Estados Unidos de América? Ahora sí que ya no tenéis excusa.

El caso, que después de aquel lío de tres pares de narices todo iba bien hasta que Adolf Hitler (un señor muy poco dialogante que no quería consenso, ni quería nada) invade Polonia y se entiende que la Sociedad de Naciones había fracasado, pues dijeron que tenía que servir para que el lío de tres pares de narices no se repitiera y, sin embargo, ahí estaba Hitler. El tema es que empezó la II Guerra Mundial (II porque antes había habido otra; Guerra porque estos querían matar a aquellos y aquellos se defendieron porque no querían dejarse matar así porque sí y así durante más tiempo del que se debe; mundial porque se llevó a cabo en todo el Globo. Ya ven que otra cosa no, pero complicarse la vida para los nombres no ha sido nunca uno de los defectos de las Relaciones Internacionales). Cuando terminó la II Guerra Mundial, se refundó la Sociedad de Naciones, ésta vez menos liberal, llamándose ONU.

Y nada, hasta aquí. Ahora, ¿qué es un Comité? Buena pregunta. Las Naciones Unidas en conjunto se dieron cuenta de que los problemas del mundo eran muchos y muy variados: Que si una guerra en no sé dónde, que si esta frontera no tendría que estar aquí, que si quítame allá ese obelisco… (Lo del obelisco es cierto, el que está en la Plaza de la Concordia de París es motivo de trifulca internacional porque dice Egipto que eso no es de allí y, además, no pega con el resto del decorado, que es todo muy del neoclásico y allí está el obelisco, que es una cosa muy árabe y muy étnica) Total, que como problemas hay a cascoporro se decidió que mejor los dividían y se crearon los Comités. Además, se han ido reconociendo problemas nuevos que han existido siempre pero que antes no le importaban a nadie más que a las que surfrían, como la violencia de género, así que se han ido creando Comités nuevos (ONU Mujeres, mismamente).

Fruto de esta división de los problemas nacieron el ECOSOC, que es el Consejo Económico y Social y se ocupa de que las terrazas estén todas limpitas, que no, hombre, que no, que ya saben ustedes que ésta gente no se complica la vida para los nombres; El Consejo de Seguridad, que es un comité “muy especialito”; el de Derechos Humanos, que se encarga de los Derechos que los seres humanos (y los perretes más salaos) tenemos por el simple hecho de haber nacido… Y un largo etcétera.

Siempre existirá el sano debate sobre si sonsuficientes, pero sí que podemos decir que para cada problema que hoy consideramos problema, la ONU tiene un organismo con su correspondiente asamblea: De la salud se encarga la OMS, del vergonzoso problema del hambre la FAO, de los asuntos de la cultura se encarga la UNESCO… Y así muchos, no duden en preguntar.

El caso, que uno va a un Modelo de Naciones Unidas (MUN in English pittinglish) para representar a un país que no tiene por qué ser el de uno (por aquello de conocer otros países, otras culturas, otras gastronomías y/o equipos de fútbol como el Inter de Mitente -Grecia-…) ¿Y cómo se representa? Dirán ustedes con un criterio que me parece vamos, vamos lo que me parece, una cosa superior, una demostración quasi óptima de su inteligencia voraz y deslumbrante. Pues lo primero y fundamental es que investigar al país que le ha tocado a uno. Por ejemplo, tú imagínate que te dan San Marino en la Asamblea General: ¿Qué piensa San Marino sobre cualquier cosa? Si lo sabes, comenta aquí debajo, por favor, eres lo más grande que ha pisado un MUN nunca. Claro, yo de San Marino tengo poca o ninguna idea, así que tendría que investigar su postura respecto del tema a tratar. Vale, eso es el conocimiento, ¿Cómo se expresa la representación? Pues defendiendo mediante la palabra los intereses de tu país con el objetivo de llegar a una resolución bajo la cual creas que tu país está conforme. Por eso es importante lanzarse a hablar, que no de vergüenza. Yo, que no es por vacilar, pero algo sé, en mi primer MUN era Cuba, con tan mala suerte de que el que hacía de Estados Unidos era el mejor delegado que he visto nunca. Qué de leches dialécticas me llevé… Pero eso fue el primero, si no me hubieran dado tanto (y tan bien, todo sea dicho, no es sólo una cuestión cuantitativa), al siguiente hubiera estado peor.

Y luego está el hecho de que si sólo te quedas con el debate, entonces, lo que te vas a quedar es conmigo, ni con nadie que sea medio decente. Lo bonito de esto no es debatir o ganar premios: Es la gente. Los Modelos de Naciones Unidas nacieron como un pijerío de Harvard para que el pijerío que habitase aquello se luciese, pero rápidamente se dieron cuenta de que un MUN es una herramienta para crear fraternidad entre los pueblos: ¿Cómo se crea eso? Tomándote algo al salir del Modelo, conociendo gente de todo el mundo, hablando idiomas que no sabías que ibas a hablar… ¿Por qué si no estaría un escritorzuelo andaluz como servidor de ustedes siendo socio de una asociación sita en Asturias? ¡Pues porque se hacen de querer!
(Ahora en serio, anécdotas aparte, en ese primer modelo en el que me dieron tantas leches dialécticas conocí a Ambra y Paolo, de Turín, Italia. Mi erasmus allí no hubiera sido lo mismo sin esa amistad. Tengo que ir a verles, de hecho. Así que cuando vayan a su primer MUN y les pregunten para qué les sirvió, antes que hablar del debate tan bonito que sucedió, piensen en esta anécdota)

Nos vemos en OVImun 2017 =)

Fernan Camacho.

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